Iuty es más que una casa de estudios universitarios
San Felipe, 05 Mar. ABN (Carlos Vielma).- Este sábado el Instituto Universitario de Tecnología del Yaracuy (Iuty) alcanza un año más de vida formando profesionales en distintas áreas y compenetrándose cada vez más con el estado que le dio su nombre y lo vio nacer hace 31 años, tiempo éste que marcó diversas facetas en la primera institución universitaria de la región.En el año 1971 nace en Nirgua la idea de crear un centro de estudios universitarios en la entidad: surge la primera propuesta desde un programa de radio que tenía por nombre El liceo y la comunidad, el cual llevó a que un año después se conformara el Comité Promotor del Núcleo Universitario para el Yaracuy, coordinado entonces por el profesor Orlando Castillo.
Ese mismo año, el 15 de mayo de 1972, un grupo de personas, entre ellas Félix Pifano, Pedro Cordido, Ramón Camacho y Francisco de Salas, desde la Casa Yaracuy en Caracas, comenzaron la realización del anteproyecto relacionado con la instalación de una institución universitaria en la región; de ahí nace el “Estudio de factibilidad para la creación del Instituto de Educación Superior para la biorregión Yaracuy-Portuguesa”. Este documento representaba el análisis objetivo de los factores sociales, económicos, geográficos y culturales de las regiones involucradas, y proponía la creación de un instituto tecnológico independiente con rango universitario, superando la inquietud original de establecer una escala tradicional de Agronomía a alguna universidad. Dicho estudio de factibilidad fue analizado y evaluado posteriormente por una comisión interdisciplinaria, con representantes de organismos e instituciones de educación universitaria, de lo que luego derivó la creación del Instituto Universitario de Tecnología del Yaracuy (Iuty). Finalmente, se crea el Iuty el 5 de marzo de 1974 mediante decreto presidencial N° 1641, bajo el mandato del entonces presidente en su primer período Rafael Caldera. Pasaría algo más de un año para que los primeros 473 estudiantes (hoy son 3 mil 90) iniciarán carrera en lo que para muchos era un sueño realizado: un centro de estudios universitarios en Yaracuy.
El Iuty inició actividades académicas en octubre de 1975 en la Escuela Granja Hacienda Santa María, en el caserío l Ceibal, mnicipio Bruzual, bajo la conducción del entonces director Pedro Cordido. Paralelamente, mientras transcurrían los dos primeros semestres de Formación Básica, común a las cuatro especialidades con las que en ese entonces arrancó el tecnológico, se construía la primera fase de la actual sede. Cleotilde Mendoza fue una de esas primeras estudiantes que confiaron su futuro en el Iuty, comenzando en El Ceibal, pasando luego a la entonces nueva infraestructura, y hoy en el mismo lugar, pero con la responsabilidad de enseñar lo que aprendió en lo que ella llama su segunda casa.
El Iuty se inició con muchas expectativas y con todos los mejores recursos tecnológicos de la época; claro, se trataba de un proyecto que requería nacer triunfando, y así fue, según cuenta Mendoza. Las primeras cuatro carreras que dieron la razón de ser al Iuty fueron tecnología de alimentos, tecnología agrícola, tecnología en conservación de recursos naturales y tecnología pecuaria; con el pasar de los años estas carreras sufrirían algunas modificaciones en sus respectivos diseños curriculares y se agregarían enfermería y administración de empresas.
La profesora Mendoza, al igual que la gran mayoría de los que con ella empezaron, siguió sus estudios por cuatro años, “abriendo brecha, pero con mucho apoyo del Estado y del propio pueblo que comenzaba a asumir al instituto como propio”.
Al graduarse con el mejor promedio de la primera promoción pasó a formar parte del staff de profesores de la institución todavía hasta hoy, y por ello quién mejor que ella para describir los cambios vividos durante 31 años en este tecnológico.
“El Iuty comenzó como todo bebé a caminar y a manejarse solo, con mucho respaldo, eso sí, y también con mucha esperanza y visión. No se puede negar que la transformación de ese tecnológico niño a esta institución adulta ha sida altamente significativa”, rememoró.
Durante estos 31 años han pasado los directores Pedro Cordido, Neptalí Álvarez, Elio Radfael Aguilera, Eirán Reyes Zumeta, Moisés Sánchez Leal, José Antonio Cordido, Víctor Colmenares, Gónzalo López, Gladis Barajas Ruiz, y Luisa Valle de González; y luego, a partir del año 2000, la Comisión de Modernización y Transformación del Iuty, coordinada ese año por Carmen Huérfano y actualmente por Olga Arias, María Merlos y Emiro Lugo, se encarga de la dirección de la institución.
La actual comisión menciona que los cambios desarrollados forman parte de un concebido plan visionario que se inició con la creación del Iuty, un plan que hoy tiene más vigencia que nunca, “un plan integrador en el que el desarrollo de la región es la misión fundamental, bajo un concepto endógeno que no es nuevo para el Iuty, y dentro del cual se han venido manejando las políticas educativas de nuestra institución”. Las autoridades universitarias aseguran que el Iuty ha marcado los destinos del estado aportando anualmente una importante cantidad de profesionales capacitados y de calidad, que están gerenciando no sólo empresas y compañías, sino también las políticas y planes de gobierno. “Ése ha sido el principal aporte del Iuty: esa cantidad de recurso humano preparado que ha contribuido al crecimiento de la región y del país”, comentan al unísono quienes tienen la responsabilidad de dirigir esta institución.
Hasta hoy han egresado 43 promociones de esta institución, y según aseguran Arias, Merlos y Lugo, “en ninguna parte se ha escuchado que alguno de nuestros egresados haya dejado mal parado al Iuty o a Yaracuy, ellos son nuestra carta de presentación, la mejor carta de presentación de nuestro tecnológico”.
¿Hacia dónde va el Iuty? Es la pregunta que todo yaracuyano se hace, y para lo cual sólo hay una respuesta, según indican los integrantes de la Comisión, “vamos hacia la consolidación del Iuty al lado de nuestro pueblo, con nuevos retos académicos y sociales, orientados a continuar dentro de un nuevo desarrollo que está en consonancia con las nuevas realidades del país, sin quedarnos rezagados y con la visión que siempre ha mantenido la institución”.